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Hola queridos blogueros hoy os traemos una entrega de una de las cantantes más famosas de todo el mundo aunque algunos no la conozcan, os hablamos de... CELINE DION
Celine Dion nació en Charlemagne (Quebec-Canadá), el 30 de marzo de 1968, siendo la menor de 14 hermanos. Sus padres, ambos músicos, regentaban un local donde, de vez en cuando, se ofrecían conciertos e improvisaciones musicales realizadas por algunos miembros de la familia.
Celine Dion comenzó a cantar desde muy pequeñita, con apenas cinco años, y a los catorce se fijó en ella un mánager llamado René Angelil, quien decidió darla a conocer por todo el mundo. Sus primeros frutos los consiguieron un año después, en 1982, cuando Celine ganó el festival Yamaha, en Tokio.
En 1988 obtuvo un nuevo éxito en su carrera, al ganar el festival de Eurovisión, lo que le abrió las puertas de todo el mundo. Su siguiente triunfo lo obtuvo al interpretar la canción principal de la película 'La bella y la bestia', tema que introdujo en su disco titulado 'Celine Dion'.
En 1994 Celine Dion se casó con su mánager, tras más de trece años de relación profesional. Su carrera discográfica resulta imparable en esa época. En 1996 publica 'Falling into you', nominado en los Grammy de ese año. Un año después edita 'Let's talk about love', ganador de dos Grammys. Ese mismo año publica la banda sonora de la película 'Titanic', con el tema estrella 'My heart will go on', con el que obtuvo el oscar a la mejor banda sonora, además de batir todos los records de ventas, con más de 25 millones de copias vendidas en todo el mundo.
En 1999 publica un recopilatorio con sus mejores temas, titulado 'All the way... a decade of song'.
El 25 de enero del 2001 nace su primer hijo, fruto de su matrimonio con René Angelil. Tras su maternidad, Celine Dion decide darse un receso en su trabajo para dedicarse un poco a su familia, especialmente a su bebé, aunque sigue preparando temas para un próximo lanzamiento.
Y con esto terminamos este pequeño reportaje de una gran estrella.

El Motín de Esquilache ocurrió en marzo de 1766, bajo el reinado de Carlos III. Básicamente fue la consecuencia del creciente descontento en Madrid a causa de la subida de los precios del pan y de otros productos de primera necesidad, y el detonante para que estallara el conflicto fueron las medidas relativas a ciertas prendas de vestir promulgadas porLeopoldo de Gregorio, Marqués de Esquilache, un napolitano favorecido por Carlos III.
Lo que pretendía Esquilache era sustituir las capas largas y los sombreros de ala ancha usados por los madrileños por capas cortas y sombreros de tres picos, en un intento de europeizar y modernizar España. Alegaba que las capas largas facilitaban el ocultamiento de las armas y los grandes sombreros eran una salvaguardia para los delincuentes, porque podían ocultar el rostro.
Concebidas como una medida de seguridad pública, estas disposiciones en un principio no llamaron mucho la atención de la población, preocupada como estaba por otros problemas más acuciantes, como el aumento de los precios del pan, el aceite, el carbón y la carne seca, causado en parte por la liberalización del comercio del grano. Además, en un primer momento, las medidas relativas a la vestimenta sólo se aplicaron a la Casa Real y a su personal.
Bajo amenaza de arresto, los funcionarios reales acataron la orden masivamente y sin protestar. Posteriormente, Esquilache la hizo extensiva a la población general pese a ser advertido por el Consejo de Castilla de que la prohibición de las capas y los sombreros causaría el descontento general entre la población. Esquilache siguió adelante con las medidas y el 10 de marzo de 1766 aparecieron en Madrid carteles prohibiendo el uso de estas prendas. La reacción popular fue inmediata: los carteles fueron arrancados de las paredes y las autoridades locales sufrieron ataques por parte de la población.
El domingo de Ramos, en torno a las 4 de la tarde, dos ciudadanos vestidos con las prendas prohibidas cruzaron provocativamente la plazuela de Antón Martín. Varios soldados les dieron el alto y les pidieron explicaciones. Fueron intercambiados varios insultos y los soldados trataron de detenerlos, cuando uno de los hombres sacó una espada y lanzó un silbido. Entonces apareció un grupo numeroso de gente armada y los soldados se vieron obligados a huir. Los amotinados asaltaron un cuartelillo que había en la misma plaza y se apoderaron de fusiles y sables.
Una vez hecho esto, 2.000 manifestantes marcharon hasta la Plaza Mayor gritando insultos contra Esquilache. Por el camino se toparon con el Duque de Medinaceli a quien obligaron a transmitir al rey una serie de peticiones.
El duque se dirigió al rey, quien mantuvo la calma en todo momento sin darse cuenta de la gravedad de la situación. Mientras tanto, los amotinados habían destruido las 5.000 farolas que habían sido instaladas por toda la ciudad. Un servidor de Esquilache fue apuñalado cuando los amotinados se dirigieron a la mansión del ministro, que saquearon. También atacaron los palacios de otros dos ministros italianos, Grimaldi y Sabatini, y esa misma noche un retrato de Esquilache fue quemado en la Plaza Mayor. El rey seguía sin hacer nada.
El 24 de marzo la situación empeoró. Los amotinados, muy robustecidos en número y en confianza, marcharon hasta la residencia real, defendida por soldados españoles y por los odiados valones. Las tropas dispararon y mataron a una mujer, lo que hizo aumentar el número de manifestantes. Un sacerdote se erigió en representante de los manifestantes y logró abrirse camino hasta Carlos III y presentarle las peticiones. El discurso del cura fue tajante: o se satisfacían las demandas, o el palacio del rey quedaría reducido a escombros en menos de dos horas.
Las demandas eran:
1. Esquilache y toda su familia debían abandonar España.
2. El gobierno español debía ser ocupado por ministros españoles.
3. Disolución de la Guardia Valona.
4. Reducción del precio de los productos básicos.
5. Desaparición de la Junta de Abastos.
6. Los soldados debían retirarse a sus cuarteles
7. Debía permitirse el uso de la capa larga y del sombrero de ala ancha.
8. Su Majestad debía salir a la vista de todos para que puedan escuchar por boca suya la palabra de cumplir y satisfacer las peticiones.
El rey se sentía inclinado a aceptar las peticiones a pesar de que varios de sus ministros se lo desaconsejaban. Se asomó al balcón del palacio y las aceptó. Esto calmó a la población, pero el rey, temiendo por su seguridad, cometió el error de huir a Aranjuez acompañado de toda su familia y de sus ministros. Esto despertó las iras de la población, que creyó que el rey había aceptado las demandas para calmarlos y posteriormente huir.
Unas 30.000 personas se dedicaron entonces a saquear almacenes y cuarteles y a liberar a los presos. El rey entonces envió una carta donde se comprometía a satisfacer todas las demandas y la población se tranquilizó de nuevo.
Esquilache fue destituido y enviado a Italia. Antes de partir dejó escrito: "yo he limpiado Madrid, le he empedrado, he hecho paseos y otras obras... que merecería que me hiciesen una estatua, y en lugar de esto me ha tratado tan indignamente".
Curiosamente fue el conde de Aranda, que quedó a cargo del gobierno mientras el rey estaba en Aranjuez, quien convenció al pueblo de Madrid de cambiar las capas y los sombreros de la discordia por capas cortas y tricornios tal y como pretendía el marqués de Esquilache.
Hola de nuevo blogueros espero que os haya gustado pequeños (y grandes) historiadores.


Las características son:Hola blogueros como nueva temporada que tenemos os vamos prestar más información, más detallada y con más medios….Es todo más interactivo. Bueno ahora vamos a hablaros de la ardilla roja muy típica de España, os dejamos con el reportaje.
Popular, ágil y simpático roedor que desarrolla su vida de modo fundamental en los árboles, con hábitos diurnos y que está activo durante todo el año.
La ardilla es una especie muy antigua, habiéndose encontrado restos fósiles con una edad estimada entre los 20 y 30 millones de años. En la actualidad la ardilla habita los cinco continentes, contando la familia (Esciuridus) con unas 350 especies, con hábitos tanto arborícolas como terrestres. Si bien en el territorio español tan solo está presente la ardilla roja (Sciurus vulgaris) y la ardilla moruna (Atlantoxerus getulus. Linnaeus, 1758), especie esta última que tiene limitada su presencia geográfica a la isla de Fuerteventura, donde fue introducida en 1965 procedente de África, contando con una importante población en la actualidad en esa isla. En Europa, aunque la especie más abundante es la ardilla roja (Sciurus vulgaris), también está presente la ardilla gris o de Las Carolinas (Sciurus carolinensis), una especie alóctona de mayor tamaño que la ardilla roja que ha sido introducida en Gran Bretaña y Centro-Europa procedente de Norteamérica, donde se ha aclimato de un modo excelente, llegando a desplazar a la ardilla roja.
La ardilla roja, es un animal muy sociable y simpático, que acepta la presencia humana sin dificultad, por lo que es habitual verla en parque y jardines, donde acepta con agrado alimentos de las personas. Por el contrario en las sierras y lugares donde no está habituada a la presencia humana, al menor atisbo de movimiento o ruido huye con rapidez y trepa por los árboles para situarse fuera de su alcance, aunque su curiosidad le hace mirar hacia el visitante tan pronto se considera a salvo. Si tenemos la ocasión de observar al animal descendiendo de un árbol o rama comprobaremos que siempre lo hace cabeza abajo. Tanto el ascenso como el descenso es muy rápido gracias a las poderosas uñas con que cuentan sus cuatro patas (con 4 dedos la anteriores y 5 las posteriores). Las características anatómicas y movilidad de las patas delanteras, le permite al animal que pueda usarlas a modo de pequeñas manos, de las que se ayudan para sujetar los alimentos que pela y come.
El nombre de ardilla roja es ilustrativo del color de la capa de la especie, aun cuando la coloración puede variar significativamente entre los individuos y particularmente de una subespecie a otra. El pelaje del animal difiere sensiblemente de invierno cuando el pelaje o capa es más oscuro que en verano, aun cuando la principal característica que presenta el animal en verano con respecto al invierno, es que en invierno presenta largos y abundantes pelos sobre las orejas (pinceles auriculares) los que desaparecen y se caen en verano, para volver a aparecer nuevamente al llegar los rigores invernales al año siguiente. Esta característica de los pinceles auriculares permite al identificar la imagen de una ardilla saber si la fotografía ha sido tomada en invierno o verano.
Otro aspecto anatómico destacable en la configuración general del animal es la presencia permanente de una bien dotada y poblada cola, con aspecto voluminoso y esponjoso, que le sirve a la especie como punto de apoyo y, fundamentalmente, para equilibrar sus ágiles movimientos en los árboles, donde pasa la mayor parte de su vida, incluida la cría, para lo que construye unos característicos y curiosos nidos en las horquillas de los árboles, de forma esférica, de unos 20 a 30 cms. de diámetro, en los que acondiciona una cámara protegida con hojas y musgo en la que da a luz dos veces al año a sus crías: de 1 a 6, aunque normalmente son 3 ó 4 ejemplares. El nido es de tal importancia en la etología de la especie que el individuo, muy solitario, suele poseer más de un nido en su territorio, que cuenta con un radio medio de 200 a 300 metros, al que los machos suelen delimitar con orina y otras marcas territorialistas, espacio en el que puede acondicionar hasta 6 nidos, aunque lo normal en que sean menos, de los que uno de ellos es el utilizado por la hembra para criar y los restantes para refugiarse, para descansar o como despensa.
Bueno muchas gracias por entrar en el blog (foto hecha por los fotógrafos de Berguor)